Hoy reconozco que pequé de
ingenuo hace casi ocho años al valorar estos lugares como paradisíacos al ver
el abandono y la degradación que están sufriendo: los caminos y los espacios se
han privatizado y ocupado de forma anárquica y deprimente en tan pocos años.
A pesar de los lamentos, la
crítica y el desánimo, me atrevo a pensar que esta ruina se puede convertir en
vida cultural y deportiva. Son muchos los grupos de senderismo –ya vimos algún
ejemplo en la entrada anterior– que recorren la línea, a pesar de las malas
condiciones en las que se encuentran algunos de sus tramos.
Creo que sería oportuno recordar
una idea de las que planteé en 2005 con el pretexto de la Capitalidad. Se
trataba, en su momento y hoy reivindico antes de que sea demasiado tarde, de desarrollar,
mantener y facilitar el acceso a una Vía Verde sobre este trazado de la antigua
línea del ferrocarril entre Córdoba y Cerro Muriano, partiendo del antiguo apartadero
de Mirabueno, en las proximidades del barrio de El Naranjo (hacer clic más abajo en "Cerro Muriano" para ver una panorámica del lugar: la antigua Huerta de don Marcos, abajo; a la
izquierda, el apartadero de Mirabueno; y arriba, el Puente de Hierro. Desplazando
el mapa con el ratón, manteniendo el clic, se puede seguir el rastro de la línea hasta Cerro Muriano).
Cuando todavía este paraje donde
se inicia el recorrido no había sido dominado por la basura y el caos –el resto
del tramo está, por suerte, en manos de la naturaleza, salvo en lo que se
refiere al material expoliado y a alguna alambrada que corta el paso–, simulé
que el proyecto se había hecho realidad y se anunciaba para atraer visitantes. Esta
es una síntesis del proyecto que concebí cuando el tren dejó de circular:
