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18 may 2014

¿ESTA EUROPA?



El próximo día 25 podremos elegir a los miembros del Parlamento Europeo. Será un error abstenerse. Esa decisión dejaría vía libre a populares, socialdemócratas y similares --los que han impuesto sus ruinosas políticas neoliberales-- para seguir empobreciendo a los pueblos, aumentando el desempleo y los recortes sociales, consiguiendo su fin: aumentar el poder del capital financiero a costa de desmantelar el tejido productivo de los países del sur.

Quienes deseen superar la maldita crisis no pueden apoyar a los que nos la han traído. Hay que intentar confiar en los que proponen cambiar radicalmente de políticas. Puede ocurrir que finalmente nos engañen o que se vean impotentes ante la todopoderosa presión de los llamados mercados, pero hay que confiar en esta opción porque es la única posibilidad que nos queda de escapar de las garras de la madrastra en que han convertido a Europa. Para muestra puede que sirva este ejemplo: El Sr. Olli Rehn, Comisario de asuntos económicos y monetarios de la UE, no se cansa de repetir que la causa de la crisis en España se debe al alto déficit y que por lo tanto hay que aplicar severas medidas de austeridad, o sea recortes, recortes, recortes… Bueno pues dicho Sr. miente o es un incompetente porque, cuando empezó la crisis, España gozaba de superávit; además la deuda no llegaba al 40 por ciento, hoy, después de aplicar las “milagrosas” medidas, está rozando el 100 por 100 del P.I.B. Y los medios, que en su mayoría son la voz de su amo, difunden estos dogmas y se quedan tan a gusto. Así la ciudadanía desinformada, por más que sufra, no se saldrá del redil.


Con este increíble descaro, falacia y connivencia de los neoliberales, el capitalismo salvaje ha conseguido anular los marcos constitucionales y, con ello, los sistemas democráticos. Nada se podrá hacer que afecte a los intereses del capital. Si no lo remediamos, el inminente Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea supondrá otra vuelta de tuerca más contra los pueblos de Europa. Las grandes empresas multinacionales impondrán su ley del mercado sobre las leyes nacionales, exigiendo y obteniendo indemnizaciones costosísimas en aquellos casos en que sus beneficios se vean afectados, como ya está ocurriendo. Eso exigirá reducir aún más los salarios, seguir recortando gastos sociales, ignorar los desastres medioambientales y seguir haciendo propaganda de que se está recuperando la economía mientras la ciudadanía se hunde en las míseras condiciones del tercer mundo.


¿Qué podemos hacer? ¿Qué Europa querríamos construir? Estamos en una encrucijada en la que el Parlamento Europeo, cuyo poder es limitado, hay que reconocerlo, va a tener más competencias para elegir a los miembros de la Comisión Europea. Aunque Europa está lejos de constituir un sistema democrático participativo, hay que tratar de conseguir que, al menos en el Parlamento, aumenten las fuerzas políticas que remen en sentido contrario. Lo que venga después ya se vería.

Eso solo se puede alcanzar mediante el voto responsable. Si los pueblos ponen voluntad en liberarse de este sistema esclavista, será posible. De lo contrario habrá que aguantarse con lo que nos ocurra.


En entradas anteriores hemos dado cuenta de los acontecimientos que han tenido lugar en El Centro Social Acampada Dignidad Rey Heredia. Se anunciaba la orden judicial de desalojo para la primera semana de mayo. Pues bien, nos alegra decir que la Audiencia Provincial ha respondido al recurso presentado revocando la orden de desalojo preventivo. Es un éxito de quienes han creído en la fuerza que proporciona la voluntad del pueblo unido por una causa justa.


Cambiar el futuro de Europa puede que esté también a nuestro alcance si creemos en el poder que, de momento, tenemos con nuestros votos, si analizamos con buen criterio las opciones y la mayoría acierta con la elección adecuada. Se puede comprender que en España quienes hayan sido imbuidos hasta las entrañas de sumisas consignas azules sientan injusta aversión por el rojo emancipador y solidario, pero también está la opción del sendero verde de la concordia con la naturaleza.