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10 ago 2014

Acampada Dignidad Rey Heredia


Varias veces he contado lo que significa el Rey Heredia. La última vez lo hice con el título “El espíritu del Rey Heredia” (consultar el enlace). Ahora que avanza el verano, el Centro sigue activo gracias a la voluntad de muchas personas solidarias, pese a los empeños de las autoridades municipales en cerrarlo. Merece la pena que lean el texto integro que ofrezco a continuación, obra de los portavoces del Centro Social. Este es su testimonio:

«Rafael Juan Ruiz y Rosa Pineda
Portavoces de la Acampada Dignidad

Durante los 10 últimos meses, en el Centro Social Rey Heredia el número de personas usuarias ha ido en aumento. A pesar de las dificultades planteadas por aquellos que deberían facilitarnos la vida, cien personas de media han podido, al menos, hacer una comida al día. A cambio han puesto su lucha contra los recortes, su rebeldía contra los políticos y sus políticas injustas. Y mucho trabajo.

También durante los últimos diez meses, a pesar de no tener un euro, se ha mantenido una escuela de apoyo libre, laica, igualitaria, educativa en valores como la solidaridad, la amistad, el compañerismo. Los niños y niñas del Rey Heredia, como ya se le conocen, han podido tener un refuerzo escolar que sus padres no podían permitirse. A pesar de las instituciones, de los recortes, la educación libre ha sido posible. Todo ello ha culminado con una Escuela de Verano con 50 niños y niñas que, además de tener dos horas de estudio, han podido aprender alfarería, cocina, trabajo en huerto, lectura, malabarismos, música, etc. Se traían su botellita de agua (porque el alcalde se la niega), se les proporcionaba el desayuno, y… ¡a divertirse y aprender!

Durante los diez últimos meses unos cien colectivos de toda la ciudad se han podido reunir en un sitio agradable, debatir sobre cultura, ecología, juventud, política, sindicalismo,… Es decir, todo lo contrario a lo que la sociedad empuja a sus habitantes: cotilleos, peleas de patio de malos vecinos, violencia, fútbol, toros y procesiones.

Durante estos diez meses, una preciosa biblioteca que tiene ya más de 5.000 libros y que no hacemos más que ampliar, es el punto de encuentro de profesoras y alumnos, de gentes que simplemente quieren hacer una lectura, o estudiar o pedir prestado un libro. Incluso se pueden llevar para ellos alguno.

A pesar de que la información que tenemos huye de lo local, de lo cercano, de dar la voz a los colectivos sociales que trabajan con las gentes que peor lo están pasando; a pesar de no tener un euro, Radio Dignidad lleva siete meses emitiendo. Y lo hará mañana y tarde a partir de septiembre.

Todo ello, gracias a las aportaciones solidarias de los y las cordobesas (también de gente de fuera, incluso extranjeros que entraban al pasar por La Calahorra y quedaban maravillados)

Cuando media España estaba viendo el primer partido del mundial de “los nuestros” (esos que son tan “nuestros” que ni siquiera tributan aquí), 400 personas estaban en el Rey Heredia escuchando poesía. U otras 300 llenaban el patio del colegio en otro certamen de versos.

Teatro, música, payasos, cine. El Centro Social Rey Heredia se ha llenado cada vez que se han hecho actos de este tipo, con protagonistas prácticamente anónimos, cuando no eran los mismos usuarios y usuarias, quienes han descubierto que su situación no solo da para algo más que para estar deprimidos, sino que es reversible mediante la lucha.
Mientras, el alcalde y sus secuaces, los y las concejales, han actuado con saña para eliminar este “mal ejemplo” para su sociedad de corrupción, de expolio a los trabajadores, de acumulación de riqueza en los mismos de siempre. De despilfarro en suntuosidad y en proyectos que solo implican eso, corrupción, conveniencia de intereses, apoyos a cambio de favores. De dedicar el dinero para lo que la gente no necesita. Y, para eliminarnos, nos llevan a los tribunales (está claro que, al contrario que el vicepresidente del Santander, a quien el Gobierno indultó, estos peligrosos delincuentes de la Acampada Dignidad deberán pagar sus pecados), nos cortan la luz y el agua, hasta extremos cómicos e indecentes, como destrozar tuberías para evitar que nos enganchemos, nos echan de los plenos donde vamos a quejarnos, no atienden nuestras llamadas al diálogo. O denuncian ante Sanidad nuestro comedor social.

Mientras tanto la Acampada Dignidad y el Centro Social Rey Heredia son continuamente noticia a nivel nacional en las cadenas de televisión. Eso a pesar de que el señor Alcalde hace todo lo posible para que no sea así. La Sexta, Cuatro, Canal Sur, Telecinco. Incluso "su" TVE han destacado y ponderado lo que se hace en el Rey Heredia, y, sobre todo, no entienden la persecución de Nieto a gente pacífica y solidaria. En lo local Radio Córdoba nos nombró colectivo del año 2013. Personajes de distintas sensibilidades, destacados en la lucha desde el activismo pacífico como Karin Jahangabloo [Ramin Jahanbegloo], o escritores como Pérez Azaustre, o periodistas, profesores universitarios y gente de todos los ámbitos han dedicado tribunas públicas de apoyo al Centro Social Rey Heredia. Y, lo más importante, el apoyo del pueblo: 1.100 pancartas fueron colocadas en la ciudad exigiendo que no se cerrara el Rey Heredia. Cien colectivos y 8.000 personas se adhirieron a la campaña "No al cierre del Rey Heredia". Los barrios del Sector Sur, del Campo de la Verdad, del Guadalquivir han demostrado todo lo que tenían que demostrar: premio de la Vecindad al Colectivo Solidario, continuas aportaciones de los pequeños comercios, de los vecinos y vecinas en forma de comida, agua, dinero, etc., etc. Lo del fin de semana pasado puede servir de muestra más que esos sondeos que pagan los partidos políticos y que ya sabemos que intentan (y casi siempre lo consiguen) crear opinión. Un grupo de personas, a las que les tocan 30.000 euros en los cupones, lo primero que dicen a la prensa es que les servirán para ayudar al Rey Heredia, y aprovechan para criticar la persecución de Nieto y para dejar claro que lo que allí se ha hecho no tiene ya vuelta atrás. Que el barrio es impensable ya sin el Rey Heredia.

Entre los activistas, visitantes, transeúntes hay mucha, muchísima gente que votó a Nieto. Ya nos lo han dicho: "no votamos al PP en las europeas y no votaremos a Nieto en las municipales". ¡Y no será porque vaya a cumplir su promesa de no presentarse si había más paro en Córdoba!»


Publicado por Prometeo.


14 abr 2014

EL ESPÍRITU DEL REY HEREDIA


En un artículo anterior, hacíamos un extenso relato de la acción social que se estaba desarrollando en el abandonado colegio Rey Heredia. Se dio cuenta de la denuncia del alcalde ante el juzgado pidiendo el desalojo. Pues bien, el pasado martes, día 8 de abril, se hizo público el auto del juez que sentenciaba con la orden de desalojo del colegio en el plazo de un mes. Las lágrimas y la rabia contenida contagiaron a cuantas personas se habían ilusionado con este proyecto solidario.
Se venía comentando que ese espacio abandonado desde hacía más de dos años iba a ser cedido a las cofradías para que instalaran su museo, para exponer sus ricas piezas. ¡Exhibir sus riquezas en un barrio pobre!
Frente a la hipocresía de algunas autoridades, que alardean de ser profundamente religiosas, al tiempo que dan la espalda a los pobres, en el Rey Heredia el que tiene hambre aporta su esfuerzo y colaboración para ganarse el pan dignamente, bebe el que tiene sed, pese a que el alcalde mandó cortar el agua, allí se acoge al que no tiene quien lo escuche, se enseña al que quiere aprender... Allí se ha creado un espacio de fraternidad. Por todo ello y a pesar de que allí confluyen personas de diferentes convicciones y creencias, podemos asegurar que el lugar se ha convertido en algo similar a un espacio evangélico. La respuesta ha sido el desalojo.
Ahora allí ya no hay lágrimas. Allí no hay odio. Allí no hay revancha. Allí no hay victimismo. Allí no ha ocurrido ninguna tragedia. Allí ha tenido lugar algo grande. Durante medio año, personas del pueblo han desarrollado un máster excepcional. Han obtenido el doctorado en lo más noble a que pueden aspirar los seres humanos: Doctorado en solidaridad; Doctorado en generosidad; Doctorado en fraternidad; Doctorado en compañerismo; Doctorado en amistad; Doctorado en esfuerzo por recuperar la dignidad violada.
Todo esto no ha surgido de la nada. Un grupo de hombres y mujeres que en su momento se pusieron al frente de este empeño duro y difícil han conseguido con su esfuerzo y sus sacrificios convertir lo imposible en un milagro del pueblo. Han demostrado que dentro de cada persona hay un genio dormido. Que cuando se da con el resorte adecuado, muchos genios despiertan al unísono para emprender la lucha más apasionante de la especie humana: liberarse del poder injusto. Es el viento del pueblo que, unido, todo lo puede y nada lo detiene. Es una gran hazaña que transforma el espíritu vencido de los pueblos en la fiesta de la fe, de la esperanza, de la amistad y de la alegría al sentirse dueños del propio destino.
Ese espíritu, nacido de la comunidad fraternal del Rey Heredia no puede morir, no va a morir. Este doctorado conseguido a golpes de dignidad obliga a que todos los miembros de esta entusiasta y creciente familia se transformen en los nuevos apóstoles de la Dignidad: la marca indeleble que debe presidir el espíritu del Rey Heredia. Esta semilla tiene que dar el mil por uno. Hay que contagiar a los amigos y amigas, a los vecinos y vecinas. Allí empezó algo increíble. Ahora hay que mantener vivo ese esfuerzo. Las Acampadas Dignidad tienen que entrar en la memoria colectiva de la historia de España por la puerta grande.
Es el momento de que renovadas ideas iluminen el nuevo camino. Ya se han puesto en marcha para que nuevas actividades den continuidad a lo que allí se inició, sea en el Rey Heredia o en donde el futuro depare. Nos atrevemos a colaborar con varias sugerencias:
1.    Se hace un llamamiento a poetas y músicos para que compongan un canto que perpetúe la grandeza del acontecimiento histórico de las Acampadas Dignidad, que desborde sentimientos y refuerce los lazos fraternales.
2.    Se debe iniciar una campaña dirigida al barrio a través de Radio Dignidad, que despierte el genio dormido, se tome conciencia de que muchos de los problemas personales son problemas sociales causados por los políticos que gobiernan en beneficio de los ricos olvidando a los más pobres. Hay que conseguir las mayorías para que el viento del pueblo sea incontenible.
3.    Que cada compañero y compañera refuerce su compromiso desarrollando una especie de apostolado social explicando al mayor número de personas posible lo ocurrido en el Centro Social Rey Heredia, informando, convenciendo y entusiasmando para seguir haciendo camino. Y que cuantos lo hayan entendido sepan difundirlo.
4.    Que, de cara a los tiempos electorales que se avecinan, se ayude a reflexionar sobre las consecuencias de dar el voto a quienes llevan más de 30 años engañando al pueblo y viviendo a su costa.
Pase lo que pase de aquí en adelante, queremos expresar nuestro apoyo a quienes llevan seis meses sacrificando su seguridad personal y su tiempo para hacer posible que se ponga en marcha esta mágica realidad. Son personas generosas que, renunciando a intereses individuales, están luchando para que el pueblo recupere el protagonismo de su voz y la dignidad arrebatada. Aquí lo han conseguido. Han demostrado que, si la mayoría del pueblo lucha con tesón por sus derechos, se puede conseguir: ¡SÍ SE PUEDE!

Puesto que el desalojo parece irreversible, desde el Distrito Sur se acaba de pedir al Ayuntamiento la cesión del edificio para uso social de la asociación. Veremos si se le deniega como en otras ocasiones o esta vez se tienen en cuenta los derechos del pueblo.