Aún prevalece la cultura patriarcal en la que la mujer, salvo justas excepciones, aparece ante el hombre como un ser inferior. Pero la realidad demuestra que en múltiples tareas y competencias, la mujer asume sus responsabilidades con iguales o superiores cualidades. La igualdad de derechos ya no debe ser discutida. Esto es lo que se plantea en esta viñeta con la mirada profética desde el siglo XVII.
