17 sept. 2014

Sufrir en Gaza


Hay poblaciones enteras catalogadas por los poderosos de este injusto mundo “civilizado” como no gente, es decir seres humanos que no son tratados como tales. El caso de la población palestina es uno de tantos ejemplos: a Israel se le está consintiendo convertir la franja de Gaza en un infierno, desoyendo las resoluciones de la ONU. La mala conciencia de los gobiernos suministra ayudas pero no tienen voluntad de resolver el conflicto.

Desde 1948 los palestinos fueron desplazados de sus tierras tras la creación del estado de Israel en 1947. Se vieron obligados a refugiarse en la franja de Gaza, un espacio de poco más de 300 km2 , una superficie algo menor que el municipio de Lucena (Córdoba) que tiene unos 50.000 habitantes, con una densidad aproximada de 120 habitantes/km2. La actual población de Gaza es nada menos que de un millón ochocientos mil habitantes, con una densidad de población de 5.000 habitantes/km2, una de las más altas del mundo. Aquí tiene lugar una de las tragedias genocidas más salvajes perpetrada durante más de medio siglo por congéneres que parecen haber olvidado sus sufrimientos padecidos en el holocausto.

En el año 2005, Israel retiró el ejército de la franja para hacer creer que la ocupación había acabado. Sin embargo estableció unos controles desde las fronteras (véase el mapa) creando una zona de exclusión de 500 m. vigilada por cámaras y con armas automáticas accionadas desde Tel Aviv que ha ocasionado numerosas víctimas. Esta área se amplía con otra de alto riesgo que puede alcanzar los 1.500 m. Eso supone restar a la franja hasta un 3% del territorio, en lo que era un espacio agrícola. El bloqueo se completa con el control aéreo y marítimo llegando en la actualidad, tras la ofensiva militar de este verano, a confinar a la numerosa población en poco más de la mitad de la superficie de la franja.

Además del control y de la amenaza continua sobre la población y los cierres de la frontera, agravado desde 2007, en 2009 tuvo lugar la terrible ofensiva militar Plomo derretido que dejó 1.500 muertos. Otra ofensiva tuvo lugar en 2012. Este verano la crueldad y la violencia de la ofensiva ha superado todo lo imaginable: más de 2.000 muertos (entre ellos 500 niños), más de 10.000 heridos, barrios enteros desaparecidos (22.000 casas totalmente destruidas), bombardeados hospitales, escuelas, fábricas, mercados, centrales eléctricas, abastecimiento de agua… Se lanzaban octavillas por la mañana avisando a la población para que se desplazara al sur porque iban a bombardear el norte; por la tarde avisaban para que fueran al norte porque iban a bombardear el sur. La población, agotada, terminaba por no desplazarse (la información internacional habla de evacuación, que significa trasladarlos a un lugar seguro; es una información engañosa porque en Gaza no hay lugar seguro: es una ratonera). El terror y el estrés, sobre todo en niños, ancianos, enfermos y heridos se instala en el ánimo de la población. Esto se agrava con la pérdida de familiares y vecinos, quedando desestructurados todos los vínculos sociales y dejando una población de individuos aislados, sin casa, sin alimentos, sin agua, sin hospitales donde acudir, sin escuelas, sin tiendas, a merced de la suerte de ser localizados por los agentes de la ayuda internacional.

¿Qué supone el bloqueo? En Gaza se han cerrado todos los pasos y anulado los 1.200 túneles por los que entraba todo tipo de productos necesarios para la supervivencia (ver imagen). Nada ni nadie puede entrar o salir de Gaza sin el control de Israel. Ni alimentos, ni material de construcción, En este momento, lo único que se permite pasar con controles muy severos es la ayuda humanitaria.

Cesada la ofensiva militar, la ONU ha propuesto a Israel y a la Autoridad Nacional Palestina iniciar conversaciones para la reconstrucción (¿será otro gran negocio?). En una primera estimación se calcula en 6 billones de euros y más de cinco años, en las mejores condiciones, para rehacer lo destruido. Pero el impacto psicológico sobre la población no podrá ser superado en muchos años, suponiendo que Israel cambiara su actitud, cosa que es bastante improbable.

Para decir la verdad, una parte importante de la población israelí condena esta política que imponen gobiernos apoyados por una mayoría fanatizada. No es menos cierto que las reacciones de Hamas se vuelven una y otra vez contra la propia población gazetí. Si la comunidad internacional y los ciudadanos y ciudadanas del mundo no se empeñan en exigir la paz, el sufrimiento en Gaza no cesará.


En Córdoba, en el Centro Social Rey Heredia, se está recogiendo material sanitario (vendas, gasas, antibióticos, analgésicos, pomadas para quemaduras, guantes, mascarillas…) para enviarlo a Gaza el próximo día 24.

4 comentarios:

  1. ¡Impresionante entrada! El mismo título, con su intensa brevedad, ya nos hace abrir los ojos. Y es que el pueblo de Gaza está siendo objeto de la mayor de las injusticias, y parece que nadie se da cuenta. Es terrible que sus verdugos no recuerden que ellos mismos, en otro tiempo no muy lejano, fueron también víctimas; tristes ironías de la historia... El mundo entero debe moverse para frenar estos ataques. Pero para eso hay que ser conscientes de ello, y no dejarse engañar por tantas mentiras institucionales.
    Y, por supuesto, la ayuda inmediata es fundamental. Como bien señala la entrada, El Centro Social Rey Heredia es un ejemplo de ello, y debe animar a todos a colaborar. ¡Si nos unimos se puede hacer mucho!

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  2. Extraordinaria entrada que pone de manifiesto, con toda claridad, el horror continuo que viven los gazatíes.
    Todo ello ante la actitud cómplice y cínica de la Comunidad Internacional. Cómo se puede decir (España) que lo de Gaza es una catástrofe – como si se tratara de una catástrofe natural- o que Israel tiene derecho a defenderse (EEUU).
    ¿Es defenderse masacrar a una población ubicada en una ratonera y acosada en todos los flancos y con todos los medios por Israel?
    Es cierto que Hamas lanza misiles pero, ¿es comparable su potencia y efectividad militar con la del “todopoderoso” y sofisticado ejército israelí. Solo hay que observar las cifras de muertos, heridos y destrucción en ambos territorios.
    Afirmar que los ataques de Israel son proporcionados es una desvergüenza.
    ¿Acaso Israel quiere demostrar que es capaz de llevar a cabo un holocausto como el que ellos sufrieron no hace tanto?
    El conflicto ha de tener una solución que no sea el aniquilamiento, el acoso y ruina constantes al pueblo palestino. Esto exige, claro está, una voluntad política y, para ello, la C. Internacional debe enfrentarse con valentía al Estado de Israel (sus lobby) que ha incumplido sistemáticamente las distintas resoluciones de la ONU, y hace falta en los políticos una altura ética, moral, humanitaria, de la que, hoy por hoy, carecen.
    Luchemos, unidos, por un mundo mejor. ¡Es posible!
    P/S. Estupendo el comentario de P. de Córdoba

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  3. Extraordinaria entrada que pone de manifiesto, con toda claridad, el horror continuo que viven los gazatíes.
    Todo ello ante la actitud cómplice y cínica de la Comunidad Internacional. Cómo se puede decir (España) que lo de Gaza es una catástrofe – como si se tratara de una catástrofe natural- o que Israel tiene derecho a defenderse (EEUU).
    ¿Es defenderse masacrar a una población ubicada en una ratonera y acosada en todos los flancos y con todos los medios por Israel?
    Es cierto que Hamas lanza misiles pero, ¿es comparable su potencia y efectividad militar con la del “todopoderoso” y sofisticado ejército israelí. Solo hay que observar las cifras de muertos, heridos y destrucción en ambos territorios.
    Afirmar que los ataques de Israel son proporcionados es una desvergüenza.
    ¿Acaso Israel quiere demostrar que es capaz de llevar a cabo un holocausto como el que ellos sufrieron no hace tanto?
    El conflicto ha de tener una solución que no sea el aniquilamiento, el acoso y ruina constantes al pueblo palestino. Esto exige, claro está, una voluntad política y, para ello, la C. Internacional debe enfrentarse con valentía al Estado de Israel (sus lobby) que ha incumplido sistemáticamente las distintas resoluciones de la ONU, y hace falta en los políticos una altura ética, moral, humanitaria, de la que, hoy por hoy, carecen.
    Luchemos, unidos, por un mundo mejor. ¡Es posible!
    P/S. Estupendo el comentario de P. de Córdoba

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    Respuestas
    1. Muy pertinentes vuestros comentarios. Inciden en denunciar la destructiva estrategia diseñada contra Gaza. Hay observadores que prevén que, de persistir la situación, hacia 2030, Gaza sería inhabitable. ¿Eso supondría el fin del problema? Hay que evitar ese final genocida. No solo es necesaria la reconstrucción, sino la reparación moral de ese pueblo y el reconocimiento por parte de la comunidad internacional de sus derechos y de los errores cometidos desde el fin de la colonización: por dar una solución a las reivindicaciones del sionismo, se arrebató al pueblo palestino su solar y se arruinó su cultura y su memoria histórica.

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