31 dic. 2013

EL MUNDO DE GALLARDÓN

Colaboración de la compañera Alondra

Ruiz Gallardón ha elaborado una ley para regular mejor el derecho al aborto, a la que califica de la más progresista del Gobierno.

¿En qué mundo se mueve el Ministro que no oye las voces de la sociedad (incluida la suya) o de la prensa nacional e internacional que la tachan de ultrarreaccionaria y abusiva?

Sirva de muestra el editorial (23 -12 -2013) del The Times –referente mundial del periodismo conservador- que dice: “Trasladar la legislación penal a un tema de salud y de conciencia de las mujeres es un abuso de poder del Gobierno”. Una práctica que el editorial asimila a los regímenes autocráticos.

Dice Gallardón que por primera vez la mujer no es culpable del aborto. Se puede consentir tamaña ofensa?
Esta ley reduce a la mujer a una mera incubadora y le niega el derecho a disponer de su cuerpo en los primeros meses del embarazo (por la contraposición de opiniones sobre la célula cigoto). La convierte en menor de edad al limitar enormemente los supuestos de una decisión que solo le corresponde a ella y duda de su criterio al hacerla pasar por el dictamen de una serie de personas que, a veces, ni ella misma elige.

Dice Gallardón que esta ley protege al concebido y el derecho de las mujeres a ser madres. ¿Acaso antes se les obligaba a abortar?

En cuanto al concebido, lo más importante no es darle la vida sino en qué condiciones de calidad se desarrollará esa vida y, muy posiblemente, alguien que nace con una grave malformación no disfrute de esa calidad.

El aborto es una realidad social innegable y esconder la realidad no la cambia. Solo que, en adelante –como en los tiempos más siniestros del franquismo y nacionalcatolicismo- quien tenga dinero se irá a un país desarrollado a que le solucionen su problema o el de su hija adolescente con todas las garantías y quien no tenga se jugará la vida y posibles futuros embarazos en manos de un “matarife” y en condiciones deplorables, cuando no inhumanas.

Es otra desigualdad más entre ricos y pobres y otra concesión al capitalismo (las clínicas y medios privados harán su gran negocio clandestino; se convierte un derecho social en una privatización más). Como dice Iñaqui Gabilondo: “La ley desampara a las mujeres y ampara hipocresías”.

Esta ley recoge la ideología de la derecha más extrema. Se asienta y reafirma en ciertas creencias religiosas -que ven a la mujer como un ser débil, poco fiable y portadora de pecado- en cuyo mundo se ha instalado el Ministro, sin tener en cuenta que un legislador ha de legislar para todos (con sus distintas formas de pensar) y que nadie puede imponer una ideología (como defiende el Sr. Monago, Presidente de Extremadura, del Partido Popular) ni puede obligar a un sufrimiento por sus creencias.


Además, es una ley totalmente innecesaria porque no ha habido controversia social ni datos estadísticos que justifiquen esta revuelta reaccionaria.

10 dic. 2013

Día Mundial de la Declaración Universal de Derechos Humanos

Hoy se cumplen 65 años de la declaración de los derechos de todas las personas que conviven en este azaroso mundo. La lectura de algunos de los considerandos del Preámbulo, que ofrecemos al final, ya orienta sobre el alcance de tan trascendente paso en la historia de la Humanidad. Los 30 artículos que contiene significan una revolución ante las políticas que se aplican en la totalidad de los países, desde los considerados más democráticos hasta los más tiránicos.

Las recientes declaraciones de elogio enfervorizado de todos los poderosos del mundo a la muerte de Mandela han puesto de manifiesto la hipocresía de los gobernantes, que reconociendo que el papel de los políticos es la defensa de los derechos de los ciudadanos, como hizo inequívocamente Madiba, sin embargo, practican políticas que benefician descaradamente a los ricos y condenan a la pobreza a muchos ciudadanos.

Pese a que el apartheid ha desaparecido oficialmente de Suráfrica, otro apartheid global está imponiendo con beligerancia la clase dominante de los ricos, con la connivencia de los políticos que no dudan en adulterar las democracias: es el del mundo de los ciudadanos víctimas de políticas deshumanizadas; el de las poblaciones que padecen los horrores de las guerras; el de los seres humanos confinados en campos de refugiados; el de los que buscan refugio en los países mal llamados desarrollados, huyendo de las persecuciones políticas o de la hambruna; el de todos los pobres del planeta ––que el alcalde quiere erradicar de nuestra ciudad multando con hasta 900 euros a los que hurgan en los contenedores de basuras––… Es una doble burla a los derechos humanos.

No es mal momento para reflexionar sobre los derechos de todas las personas con el fin de que cada cual oriente sus acciones a que se consigan respetar y obligar a los políticos a que los consideren su objetivo primordial en sus modos de gobernar. Con ello evitarían que la ciudadanía acosada, más lúcida, concienciada y rebelde, reclamara por vías contundentes el cumplimiento de esos justos derechos. Todo esto se propone con reivindicativa exigencia desde los considerandos del Preámbulo hasta el último artículo de la Carta Magna Universal proclamada en 1948. Veamos cómo comienza el Preámbulo:

«Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;

Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;

Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión;

Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones… »

(Completar la lectura a través de este enlace)