3 feb. 2012

La verdadera Historia de las Cosas (y 4)


Terminaremos esta serie de posts con el eco del último vídeo que nos habló muy claro sobre el sistema económico en el que estamos atrapados. Insistiremos en esta idea.

En la sociedad de la abundancia, el derroche y el despilfarro, saltan memes sin tregua de la publicidad al inconsciente colectivo hasta convertirlo en bobalicón aliado de la apología del consumismo: ¡Este abrigo ya no se lleva! ¡No merece la pena reparar la tele! ¡Ya tengo el nuevo modelo de móvil! ¡Hay que cambiar estos muebles por otros más modernos! ¡Con este coche hacemos el ridículo! Ideas como estas están instaladas en nuestras mentes con tal fuerza que puede que hasta lleguemos a sentirnos “bichos raros” si no vamos con la moda. Es un hábito que asumimos con total normalidad.

La moda actúa como un mago adivino que anticipa, a través de las agencias de estilo, lo que se va a llevar dentro de unos meses (Ver más en CórdobaÉtica2mil48, págs. 56-57). Los que formamos parte del dócil rebaño nos lanzamos a adquirir lo que está de moda, sea feo, raído, desagradable o insoportable: “es lo que se lleva”. Y si se trata de artilugios, la obsolescencia programada ayuda a aliviar nuestra presunta mala conciencia al sustituirlo por otro sin rechistar, entrando en la espiral de "usar y tirar" sin darnos cuenta de que las materias primas son finitas y de que la acumulación de residuos crea problemas muy graves. La reflexión y el espíritu crítico hacen el ridículo en este ambiente gregario.

Este nuevo vídeo tampoco tiene desperdicio: “Comprar, tirar, comprar”. No solo nos  pone al descubierto un engaño, como en el vídeo de la entrada anterior, sino que señala casos concretos de la manipulación que sufrimos: La obsolescencia programada. Su larga duración me hizo verlo “a sorbitos”, en ratitos de unos diez minutos. Si merece la pena dedicarle dos horas a una buena película, estos cincuenta minutos son un regalo que no olvidaremos.



  La próxima entrada tratará sobre Los patios de Córdoba  

4 comentarios:

  1. Me encanta esta entrada, ¡sí señor! Y me parece muy interesante sacar a relucir la idea de la "obsolescencia programada".
    Creo que todos, en mayor o menor medida, nos vemos un poco reflejados en esta actitud consumista, porque vivimos en una sociedad capitalista que casi nos obliga a "tirar y comprar" constantemente. Tendríamos que reflexionar seriamente sobre todo esto, porque creo también que muchos nos sentimos incómodos con esta actitud. Yo, como he dicho en otras ocasiones, tengo esperanza: darse cuenta del problema y, eso sí, tener voluntad para cambiarlo, es ya empezar resolverlo. Desde una actitud más responsable y crítica es posible salirse del carril que nos tienen marcado. ¡Entre todos y todas podemos!

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  2. Sí, Puri, lo venimos diciendo: poco a poco y muchos a muchos, se puede ir cambiando. Aunque el sistema parece pétreo. Al contrario que en la naturaleza, en el sistema económico no funciona la entropía (por el momento), no tiende a convertirse en un sistema homogéneo (la riqueza repartida hasta nivelarse); más bien ocurre al contrario. ¡Si al menos funcionara la entropía en la lucha por romper la piedra!

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  3. ¡Excelente! esta nueva entrada. El vídeo es ¡magnífico! Vemos que la avaricia del capital no tiene límite. Parece que entre todos han formado una organización que podía llamarse “Codicia sin Fronteras”, y, claro está, con ánimo de lucro. ¿Hasta cuándo seguirá la explotación de los pobres, la esquilmación de la naturaleza y el abandono de residuos? ¿Cuándo dejaremos de ser “marionetas” del consumo programado? Afortunadamente cada vez se levantan más voces que luchan contra todos estos tejemanejes. Pero tenemos que sumarnos muchas y muchas más, para que el sonido llegue con toda intensidad y claridad a los gobiernos y multinacionales aunque se pongan sordina. Y, por supuesto, salirnos, en lo posible, de esa infernal espiral de consumo que nos han diseñado.
    Aunando esfuerzos podremos estrechar, poco a poco, el cerco al capital y lograr que vaya cejando en su actitud. ¡Ánimo, juntos podemos!
    Alondra

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  4. Gracias, Alondra. Estamos de acuerdo en que el éxito de esta lucha solo será posible con la reflexión y la conciencia colectiva que incida en una actitud global a favor de la igualdad y la justicia. Hay que darle la vuelta a la mentalidad egoísta y gregaria para actuar, desde la independencia de criterio, con sentimiento solidario.

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