8 jul. 2013

Pensiones con futuro (4)

La opinión de otros expertos

Al informe FEDEA y al informe de los 12 sabios se contraponen los argumentos de otros economistas, incluso de alguno de los 12 expertos, como hemos anticipado en la entrada anterior. Entre los más contundentes se encuentra el ya mencionado Vicenç Navarro que es uno de los científicos sociales españoles más citados en la Universidad de Pensilvania —no lo hace infalible, pero su crítica a las políticas neoliberales es una garantía—. Junto con Juan Torres y Alberto Garzón publicaron el libro ¿Están en peligro las pensiones públicas?… Con estos autores comenzaremos la exposición de los argumentos que ven viable el futuro de las pensiones siguiendo otro modelo alternativo.

La enésima réplica —que resumimos a continuación— que en este mismo año hizo el profesor Navarro al informe FEDEA, cuyos argumentos se sintetizaron en la entrada anterior, contiene los siguientes contra-argumentos:

1º. La esperanza de vida ha pasado de los 76 a los 80 años, es cierto —dice el profesor—. Pero interpretar eso como que solo la longevidad ha aumentado es un error. Es el promedio el que aumenta. Esto es sobre todo debido a la reducción de la mortalidad infantil. Pone este ejemplo. Pensemos en dos personas. Una tiene 80 años; la otra, muere al nacer. El promedio de esperanza de vida es de 40 años (80+0/2=40). Ahora en otro supuesto, una tiene 80 años y la otra muere a los 20. El promedio de esperanza de vida en este caso es de 50 años (80+20/2=50). Pero es evidente que la longevidad real no ha aumentado.

2º.- Los promedios no recogen las diferencias por clases sociales. En España, las diferencias de longevidad entre un rico y un pobre son de 10 años. (No es justo que el pobre cotice para que el rico cobre pensión durante 10 años más.

3º.- Se dice que el porcentaje del PIB que va a pensiones será insostenible dentro de 50 años, es decir el 8,4% de 2007, subirá a un 15,1% en 2060 (lo que es considerado inasumible, aunque hace 50 años con un gasto del 3%, se vaticinaba que transcurrido ese mismo tiempo el gasto se duplicaría o triplicaría, lo que sería la ruina del sistema; es evidente que el gasto casi se ha triplicado, pero la hucha de las pensiones dispone de 65.000 millones de euros). Al afirmar esto —replica el profesor Navarro— ignoran que todos aceptan que se crecerá el 1,5% anual, es decir, el PIB en 2060 será 2,23 veces mayor. En 2007 los recursos del PIB para los no pensionistas eran del 91,6% (100-8,4). En 2060 los recursos para los pensionistas serán del 15,1% de 223, es decir 33. Por lo que de la tarta del PIB queda 190 (223-33) para los no pensionistas (más del doble del 91,6 de 2007). El incremento del 1,5% de la productividad, aceptado por todos, supondrá más parte de los recursos del PIB para los no pensionistas, a pesar de que aumentara el porcentaje aplicado a los pensionistas.

4º. No se pueden hacer proyecciones exactas sobre la evolución demográfica. Se suele calcular que el número de jóvenes activos en relación con los jubilados disminuirá. Pero esto es equívoco porque, en primer lugar, lo que hay que considerar es el número de cotizantes y la cantidad de cada cotización por beneficiario. Tanto uno como otro, están creciendo como consecuencia de la participación de la mujer en el mercado de trabajo (y tiende a aumentar sin llegar aún a los niveles de, por ejemplo, Suecia si se desarrolla una acertada política familiar: escuelas de infancia, servicios domiciliarios…). En segundo lugar, la productividad (salvando el paréntesis coyuntural de la crisis) seguirá creciendo.

5ª Si fuera necesario algún cambio, no debe ser a costa de retrasar la edad de jubilación ni de recortar las pensiones, que son muy bajas, porque los salarios siguen siendo bajos. Cabe aplicar otras medidas: a) Flexibilizar la edad de jubilación, que debe ser un derecho, no una obligación. b) Prohibir la prejubilación, porque beneficia a las empresas, penaliza a la SS y al jubilado. La prejubilación en España recorta un 6% del PIB. c) El Estado debería aumentar su aportación a las pensiones (como en otros países) procedentes de los impuestos generales, como ya se hizo con la Sanidad.

Juan Torres, que comparte los argumentos de Navarro, critica que el FMI haga previsiones alarmistas sobre la evolución de la población jubilada para justificar recortes en las pensiones sin tener en cuenta el incremento en la productividad, que puede permitir (como hasta ahora) que menos empleados puedan sostener a mayor población inactiva. Argumenta también que el balance de la SS, como cualquier otro, pretende el equilibrio entre ingresos y gastos. Lo inaceptable es que las medidas que se tratan de imponer, desde la ideología neoliberal, sean recortar los gastos, desentendiéndose de los ingresos (vía impuestos), olvidando el sentido social que es necesario considerar en la cuestión de las pensiones. Cree que lo importante es determinar hasta qué punto la sociedad está dispuesta a ser solidaria.

Como coautor de la citada obra, también comparte la opinión de ambos profesores el economista y diputado Alberto Garzón. En su blog, sigue insistiendo en que el principal problema es la falta de ingresos que han de venir por una mejora del sistema productivo. Por otro lado, en su libro Esto tiene arreglo, cita el “salario indirecto o social”; la prestación social que desde lo público complementa los recursos de los ciudadanos menos afortunados, como pueden ser los futuros pensionistas, asegurando el acceso a múltiples servicios que les ofrezcan una aceptable calidad de vida. Esto tendría un efecto complementario a las pensiones.


Continuará con más opiniones

3 comentarios:

  1. Esta acertada entrada pone el contrapunto a las alarmistas e interesadas teorías sobre la insostenibilidad de las pensiones que economistas agoreros y políticos pervertidos, con su actitud de servilismo al "capital", difunden con celeridad y engaño.
    Si los poderosos cuentan con el "dios dinero" y disponen de sus oráculos particulares, la ciudadanía "unida" tiene mayor poder: el político (con su voto)y el económico(huelgas de consumo, boicots a productos de las empresas...)
    Si nos concienciamos de ello y nos unimos podemos cambiar las cosas y es necesario cambiarlas porque llegará un día... en que acabe la crisis, mejore la economía pero los derechos perdidos "esos" no volverán.

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  2. Esta acertada entrada pone el contrapunto a las alarmistas e interesadas teorías sobre la insostenibilidad de las pensiones que economistas agoreros y políticos pervertidos, con su actitud de servilismo al "capital", difunden con celeridad y engaño.
    Si los poderosos cuentan con el "dios dinero" y disponen de sus oráculos particulares, la ciudadanía "unida" tiene mayor poder: el político (con su voto)y el económico(huelgas de consumo, boicots a productos de las empresas...)
    Si nos concienciamos de ello y nos unimos podemos cambiar las cosas y es necesario cambiarlas porque llegará un día... en que acabe la crisis, mejore la economía pero los derechos perdidos "esos" no volverán.

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    1. Alondra, Alondra: Es cierto lo de los agoreros (bis). Lo dices tan bien y tan claro que lo ofreces por partida doble, por si el público te pidiera un "bis". Bromas aparte, ese poder de la mayoría, que ahora aguanta y calla, es la única solución posible a estas políticas de saqueo de lo que pertenece al pueblo. El sistema capitalista ha evolucionado de la explotación de las rentas del trabajo hacia el endeudamiento de por vida de las personas con la consiguiente necesidad de trabajar para pagar una deuda imposible. Esta Europa está llevando a la ruina a los Estados menos ricos y haciendo más pobres a los ciudadanos más pobres.

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