15 ago. 2013

Pensiones con futuro (8)

¿Hay alternativas? 

Las medidas no serían técnicas, sino políticas. Nos sentimos atraídos por la utópica propuesta del decrecimiento, frenando el desarrollo suicida en el que nos ha embarcado el sistema capitalista, y la redistribución de la riqueza. Esto solo es realizable desde un cambio radical de política, sustituyendo el sistema productivo actual por otro más tecnológico que mantenga los ingresos sin dañar el medio y desarrollando políticas de igualdad protegiendo a los más débiles. La alternativa se podría basar en medidas como las que se sugieren en estas propuestas básicas:

1ª Subir la pensión mínima a 1.000 euros porque las actuales, como se ha comentado, son claramente insuficientes para cubrir las necesidades más básicas. Las pensiones mínimas en España, como vimos, son de las más bajas de Europa. El citado Ciudadano Pérez piensa que: “Con independencia de los ajustes paramétricos que precise el sistema, una reforma en serio de la Seguridad Social, exige que se establezca una pensión mínima cuya cuantía permita vivir con dignidad los últimos años de la vida de una persona”.

2º Estrechar la banda entre las actuales pensiones mínima (631) y máxima (2.548) que facilite el equilibrio del fondo. Los beneficiarios de pensiones más altas, no solo vivirán de media 10 años más y disfrutarán de las mismas prestaciones sociales complementarias, sino que dispondrán de más recursos privados en el momento de la jubilación.

3ª No retrasar de forma obligatoria la edad de jubilación ya que hay que tender a trabajar para vivir, no a vivir para trabajar. Además, lo que se gana por un lado en cotizaciones, se pierde por otro en nuevos cotizantes y no contribuye a aliviar el desempleo. Pero, ¿ampliar la vida laboral? ¡Naturalmente! Por abajo, para que todo joven de 16 años, que lo desee, tenga la oportunidad de trabajar y cotizar suficientes años en beneficio propio y de sus conciudadanos ya jubilados. 

4ª Desarrollar políticas que faciliten el acceso de la mujer al empleo hasta alcanzar niveles del entorno europeo. Incentivando la natalidad (prestaciones económicas familiares, servicios sociales…), aplicando un criterio de igualdad de género en el campo laboral y en la productividad social, con horarios flexibles y compartiendo la conciliación familiar.

5ª Facilitar la integración de la población inmigrante con todos los derechos. La proyección de esta población hacia 2050 podría alcanzar los 16 millones (según el INE). La impredecible incidencia demográfica que aportará este factor puede llegar a trastocar todas las previsiones, probablemente de modo positivo. 

6ª Analizar a fondo los casos de jubilación anticipada para no dejar desprotegidos a los trabajadores que estén sin empleo en el último tramo de su vida laboral y a los discapacitados o a aquellos que sufran un deterioro de su salud. 

7ª No apostar por el crecimiento sin límites de la productividad. Invertir en I+D+i para que el desarrollo económico cambie el concepto clásico de productividad que no valora el impacto medioambiental. Ese crecimiento hay que considerarlo como no sostenible por no ajustarse al principio 7º de la Carta de la Tierra. Hay que aprovechar las posibilidades que el conocimiento y la información pueden aportar en el futuro a las nuevas formas de producción, sin dejar de poner el acento en la calidad por encima de la cantidad en todos los parámetros de la vida laboral y social. Sería también deseable la conjunción de eficientes sistemas económicos —eliminando el factor del lucro capitalista— como la Economía del bien común, el cooperativismo, la colectivización (según sectores), control del mercado y de los canales de distribución e introducir modelos conservacionistas aportando un nuevo concepto del bienestar acorde con el ecologismo, la desglobalización y el decrecimiento. 
8ª Tender a equilibrar los ingresos y gastos de las pensiones mediante aportaciones con cargo a los presupuestos generales del Estado —los artículos 41 y 50 de la Constitución deben interpretarse en este sentido, así como del 22 al 25 de los DDHH—, con una política fiscal efectivamente progresiva, con más impuestos a las SICAV y a las sociedades financieras, luchando decididamente contra la evasión y elusión de capitales, contra la economía sumergida —que asciende a casi 80.000 millones de euros e incide directamente en las cotizaciones—, suprimiendo los privilegios de la Iglesia. Tampoco conviene olvidar que los más de 40 mil millones prestados a la banca, que difícilmente serán recuperados, constituyen una deuda ilegítima puesto que no está destinada a cubrir los intereses de los ciudadanos, como exige la ley. Todo supondría más de 200 mil millones de euros. Además, se podrían sacar de la SS los gastos del subsidio de desempleo y del FOGASA, como ya se hizo con los de Sanidad. ¿Hay o no hay dinero para las pensiones?

Que sí hay posibilidad de obtener recursos para las pensiones lo seguiremos comprobando con otros datos consultados por Alondra, comentarista asidua de este blog: «Estoy totalmente de acuerdo en que el futuro de las pensiones no estaría amenazado si existiera voluntad política de aportar los recursos necesarios. Se podrían sustraer, entre otras, de partidas como:

· Subvención a los toros, que es una fiesta en la que participa una minoría  —conviene recordar que las fiestas taurinas nos cuestan 564 millones de euros al año con la aportación de todos los contribuyentes, aunque sean contrarios a estas celebraciones.

· Subvenciones encubiertas al fútbol —la Comisión Europea abrió en 2012 una comisión por las posibles ayudas ilegales de las que se benefician los clubes españoles por sus elevadas deudas con Hacienda (más de 750 millones) y con la Seguridad Social (10,6 millones). Además existen subvenciones de los ayuntamientos (ej. El Xerez recibe 2 millones anuales) y de las CCAA (ej. El Osasuna recibe 1,5 millones anuales por nombrar al estadio Reyno de Navarra). Todo el fútbol español tiene numerosos tratos de favor y subvenciones varias. 

· Eliminar los sueldos vitalicios de los cargos políticos y prohibir por ley que los ex presidentes cobren de la empresa privada a la vez que disfrutan de su pensión (ej. González y Aznar no renuncian al sueldo de 80.000 euros mientras reciben altas retribuciones de Gas Natural y Endesa respectivamente). Y prohibir que un político cobre del Estado y de la empresa privada (ej. A. Acebes lo hace del Congreso y de Iberdrola). Acabar con la recepción de dietas por desplazamiento y alojamiento de los diputados en Madrid cuando residen allí o dispongan de casa para habitar. Y exigir que tributen un tercio de su sueldo del IRPF, como todos. Acabar con el abuso de cargos de confianza y libre designación de los políticos (ej.la alcaldesa de Madrid tiene 1.525 con sueldos de 40.000 euros).

· Endurecer las penas por fraude fiscal cuyo 72% es de grandes empresas que facturan más de 150 mil millones de euros anuales, y de la banca (y que pague su deuda).

· Se podría eliminar el concordato con el Vaticano. La Iglesia católica recibe más de 10.000 millones de los recursos públicos. Amén de otros privilegios. (Hago constar que me he educado en el catolicismo y he sido profunda y fiel seguidora de la Iglesia católica pero, ante la dicotomía, prefiero el mensaje de su fundador: Cristo predicó la pobreza.)

Vista esta “mínima” (existen muchas más) relación de recortes que el gobierno puede —y debe— aplicar, ¿cómo tiene el cinismo y el descaro de asegurar que no se pueden mantener las pensiones y recorta a los que, tras una vida de lucha, son los más desvalidos y necesitados: los ancianos? Además de ser lamentable por injusto, ¡es indignante!»

Continuarán las pensiones.

3 comentarios:

  1. Magnífica entrada, digna continuación de las anteriores.
    Me parece muy interesante la idea de que los cambios y las medidas deben ser políticos, y no técnicos, en contra de lo que predican algunos. Porque precisamente la política debe ser eso: la distribución de la riqueza y el freno al capitalismo salvaje.
    Entre todos y todas podemos llevar a cabo estos cambios.

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  2. Excelente entrada cuya argumentación -respaldada siempre con datos- analiza la realidad actual mientras sugiere importantes propuestas de MEDIDAS POLÍTICAS que, frenando el desmedido afán de lucro del "capital", nos lleven a otra realidad más justa y a una mejor distribución de la riqueza.
    Muy oportunas las alusiones a la Carta de la Tierra y a los artículos de la Constitución y de los DDHH que los políticos en su amnesia o "memoria selectiva" no parecen (no quieren) recordar.
    Magníficas la ilustraciones: sugestivas, emotivas, realistas, denunciadoras de una realidad que, en demasiadas ocasiones, no se quiere ver. La última, especialmente, se le podría mostrar a tantos defensores -incluidos jerarcas religiosos y políticos- de los privilegios de la Iglesia, ¿ cabría esperar una reacción inculpatoria ante la gran diferencia entre lo que se predica y cómo se actúa,así como un propósito de enmienda en la acción? (Que cada cual elucubre la respuesta)
    La viñeta de los "cooperativistas" la tomo como ejemplo de que la unión de toda la ciudadanía es la única fuerza que puede derribar el "tinglado" del capital. Sí, ¡unidos podemos!
    P/S
    Es para mí un honor que mi pequeña aportación figure como colaboración en una entrada de este blog donde se exponen los distintos temas con tanta profundidad y rigor.

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    1. P. y A.
      Agradezco vuestros comentarios que siempre demuestran vuestro compromiso por conseguir que la justicia se imponga sobre los abusos, sin perder la esperanza de que la mayoría tome conciencia de la situación y reaccione.
      A ti, Alondra, te doy las gracias por tu participación en el artículo, que se ha visto enriquecido con los datos que aportas y los comentarios que incluyes. Que no sea la única vez que colaboras en el blog, incluso con algún artículo tuyo completo.

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